LAS CURVAS DE LAS HERMANITAS
¡LAS CURVAS DE LAS HERMANITAS!
En Semana Santa se conmemora el triduo pascual, es decir los momentos de la pasión la muerte y la resurrección de Jesucristo, muchos de los ritos se llevan a cabo subliminalmente muy significativos para los que le acogen con mucho respeto y devoción.
Pero para mi padre la semana santa significaba algo así ew como un esparcimiento de caza, pesca una aventura de montañas. Mientras que para mi abuela y mi mamá era todo lo contrario, ellas se preparaban para rezar, orar, visitar los templos, cumplir con sus mandatos, es algo tradicional, el estar con Dios. Por otra parte mi padre además de cazador vivía en el mundo de la mecánica, tenía su taller propio en el solar de su casa. Allí le daba por preparar sus viajes cómodamente. Contaba con una vieja camioneta Ford tipo panel serie Lincoln, “encauchada” al estilo viejo tractor de orugas. Allí metía las cavas con hielo, anzuelos, carnadas, hamacas, lámparas todo lo necesario para ir al disfrute. Mientras que nos junto al viejo Raúl y mi padre pertenecíamos a los mas incrédulos, sin embargo también nos preparábamos para aquel venturoso viaje de semana santa sin santos . Aquello tenía toda una organización, el viejo mi padre piloteaba, el vecino hacía de copiloto en aquel agradable camastrón modelo tablita, sentado incómodamente en la parte de atrás de los asientos de los choferes sobre las cavas iba como un Juan pendejo al susto , pero con gusto.
También habían otros invitados de la tolda de caza y pesca que irían con nosotros, quedamos en vernos en la vía, camino a nuestro destino los conseguimos ese día en la bomba de la campiña que estaba en la salida de nuestro estado. Ellos equipaban, nosotros ya bien aperchados, pasamos saludamos agitando las manos, gritándoles nos vemos en la otra bomba por Los Mangos, vía "Sarare" ya destino los llanos.
Emocionados por aquella vieja carretera del placer, nos encaminamos con destino a los Llanos . Bajábamos por un sector del municipio Simón Planas, del que ya tenía mucha fama (la Curva de las Hermanitas) incluso se decía que espantaban eran "decires", en aquellos tiempos de los años 50, donde una vez hubo un accidente automotor cuando varias hermanitas (monjas) viajaban en una camioneta también tipo furgoneta, donde iban todas vestidas con sus atuendos de costumbre el amor y el respeto por lo religioso era sagrado. Les cuento lo que escuché de aquella historia que bajaban por esa misma carretera con aquella "humedamentazon" en sentido descendente, cuando al parecer el vehículo donde viajaban aquellas monjas aceleró repentinamente Por que? No se sabe! el auto cogió mucha fuerza embistiendo contra algo como un objeto fijo, seguidamente aquello les causo extraños movimientos zigzagueantes, por el correteo que llevaban se descarrilaron, cayendo en profundo y hondo barranco donde existía mucha vegetación. Hubo mucha desesperación angustia por parte de ellas cuando luchaban por salir de aquello, pero terminaron quemadas, muertas en vida, aquello fue horrible decían los periódicos que contaban la historia en esa época.
Pero sigo con mi relato: nosotros los tres viajantes, seguíamos por aquella misma carretera la tarde agonizaba algo oscura, tenebrosa, húmeda y una fría “garua” se sentía lloviznaste que caía sobre nuestra vieja limosina, nos hacía tomar muchas precauciones porque descendíamos al igual que las hermanitas. En aquel lúgubre silencio de pronto hubo una interrupción, el copiloto Raúl gritó ¡Santos Cielos miren que será eso! Todos quedamos perplejos mirando aquel aparataje, como era un estridente monigote, envuelto en un manto blanco de un tamaño gigantón no sé le veía la cara. En su caminar tambaleante se hizo caer al suelo, rodando circularmente como un barril sin control y descarriadamente.
Aquel veterano chofer pisó con fuerza los frenos, pero la camioneta no se
detuvo carecía de la tecnología con que
cuentan los autos actuales. Aquel viejo
se portó como un campeón aferrándose al volante dando un giro bastante grande de unos 160 grados quedarnos varados y en
sentido contrario. Al filo profundo de aquel mismo barranco donde años atrás vivieron algo similar las hermanitas.
Hubo momentos de angustia mucha reflexión, los tres viajeros en silencio nos miramos las caras . Buscando una respuesta por lo de aquel macabro suceso . Sentíamos lo pesado del ambiente como cuando estamos en peligro
solo que no reacciónanos a tiempo .
Fue mi padre entonces quien expresó una súplica a la virgen del Carmen: Sácanos de aquí virgen bendita! Pero en eso vienen los compañeros nuestros que se habían quedado en el camino, cuando equipaban en aquella gasolinera todos nos gritan desesperados -Coño corran no se detengan!. Qué hacen?. Estábamos en la parte de afuera sin entender la situación, con aquel susto corrimos de nuevo para la camioneta sin antes ver al viejo haciéndose la señal de la santa cruz también nombrando otros santos. Pensando dentro de mí, algo está mal. Total que partida parecía salida de competencia una humareda feroz en cuestión de segundos estábamos pasando a nuestros compañeros llegamos de primeros a la bomba de Los Mangos, sitio donde quedamos a vernos.
Estacionamos, salimos de los carros con aquellas caras de aporreos muy estiradas, estaba el susto todavía presente. Los invitados nuestros con gran expresión reclamaron Cómo se les ocurre pararse ahí, es que no saben que esa es la curva de las hermanitas! Nunca llegamos a comprender aquella aparición, alguno de los nuestros comentó -De que vuelan! vuelan mientras alguien dijo ? Nos miramos todos porque ni supimos quién fue quien lo dijo. será mejor nos regresamos opinamos casi todos, solo el loco Raúl aquel mi vecino estaba como ido. Entonces le preguntamos tu que dices ?bueno yo solo digo que orinen y se acuesten .
(Douglas
DLAT)
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