LA MATRACA DE CUARA

                                 


"LA MATRACA DE CUARA"

      Tiempos que quedaron atrás: Cuara un pequeño pueblo del Municipio  Jiménez, orillado a la cordillera andina  lleno de mucho amor. Una sola calle toda empedrada ,casi única en toda  Venezuela lo malo fue que el modernismo la devaluó para darle paso al modernismo  empañándola de cemento junto con asfalto. Cotidianamente en aquel pueblo era costumbre oír saludos como. Hola primo buenos días como estás todo "puay" , aquellas palabras sabiondas llevan su coletilla del primo! algo común en nuestros ambientes las primas y los primos era lo primeros del estar mandando. .Recuerdos aquellas bellas retretas musicales, acompañadas por músicos acoplados al mucho amor con sabiduría épocas de San Juan Agüero. Violinista excelente un fuera de serie ,el mismo Gonzaga Agüero con su cuatro a lo surdo, la lista es larga después hablamos,  Hoy  vamos con los nuestros.

Habían pasado los años quedaban solo recuerdos, cuando un buen día estando por Quíbor capital del distrito Jiménez andaba  en compañía de uno de mis tío. Rafael Ángel Agüero nos adentramos en a la iglesia  virgen de Altagracia que esta en la misma  plaza principal del mismo pueblo viendo los detalles del decorado al catolicismo. Llamándonos con mucha atención, aquella bella obra de arte con postura del santo redentor. Aquel santo padre lo habían colocado junto a la sagrada  cruz, casi al desnudo, con aquel llamativo mini guayuco. hasta el maquillaje con un sutil colorido a lo fucia . se notaba una  miraba muy pasado de "mari con". Aquella escultura en posición afeminada mostrando una  imagen, como ya dije antes algo de mucha  consagración al propio mariquismo, daba mala espina a la vista del visitante. Bueno pensamos, en la viña del señor siempre se colean zorros y camaleones .Dios los perdone, en ese preciso instante cuando pasaba frente a nosotros un monaguillo, con su atuendo de nazareno algo así con un color morado estilo semana santa,  lo aborde diciéndole: amigo mire usted soy cursillista, estuve haciendo cursos de cristiandad en la casa principal de cursillos al oeste de  Barquisimeto. conducidos dirigido  por el sacerdote Rivas,  junto al padre Biaggui.  El monaguillo al oír hablar del padre Biaggi, se encrespa estaba  prohibido comentar aquel caso, lo tenían satanizado. Claro en esos tiempos los periódicos lo acusaban de una violación en alto grado, a ciencia cierta no recuerdo algo grave sobre un caso creo de violación, tampoco se si fue a su propia hermana total que no  puedo dar fe .Mientras tanto andábamos  tras la información, dé que la matraca   estaba allí  en poder del padre José o Jesús  (Bel montes ) el  mismo había sido religioso de turno  en nuestro pueblo. Al monaguillo no le gustó la idea de mostrárnosla , diciéndonos espérenme aquí voy a ver qué puedo hacer. Sin embargo lo vemos regresar con un paño negro, donde traía  envuelta  la matraca  de Cuara mirando al tío en voz baja le digo  bingo somos ganadores ,ahora usted  lo va a  entretener mientras yo pico cables y me pierdo porque atraco es atraco.     Además esta es nuestra oportunidad de paso le  aplicamos la formula del ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón estamos curaos. El tío me mira con los ojos muy  aguados , diciéndome que estás pensando gran “carajo”.  Aferrándose a mi correa con mucha fuerza, ni se te ocurra casi me levantaba como para qué no corriera mientras yo a “miércoles !que paso?

    El tío cogió  una pálida, tal ves tocado por la situación de  la matraca. Total fue que se perdió la oportunidad mientras el caso quedo en santa paz. Pero ya tenía la virtud de descubridor con  la satisfacción de conocer aquel tablón como si fuera uno más de mi familia. No se si lo había pensado mal, aquello parecía  un instrumento musical arcaico o tal vez obsoleto. Claro en verdad es una reliquia religiosa que  usaban como campana en debidos tiempos como  semana santa, cuando tenía su función .

    Aquella cosa para mi, especial tenía un grosor de dos  pulgadas, un ancho como 30 cm, de largo unos 60 cm, calculándolo yo aquí, su madera comparable al  hierro puro Tres argollas guindaban en sus portales mientras la cuarta  no estaba, tal vez el tiempo la arrebato quizás de tanto traquetear cuando Asia las veces de campanario en sus viejos tiempos.    Después ya había pasado un tiempo, mientras los mas organizadores del pueblo de Cuara . Habían planifica un  evento especial alguien consiguió en calidad de préstamo la espada de José Antonio Páez, General en Jefe de las milicias venezolana cuando el libertador como también la matraca de Cuara. un patrimonio nuestro.

        Para los que no saben  aquel personaje mitológico el general José Antonio Páez  fue un aval de nuestra independencia, ese catire mandón que de paso dicen los historiadores no era de buena calaña por la apátrida  terquedad de sus comportamientos. Lo que sí está completamente comprobado, con  documentación adjunta de que el general Páez .Venia de una  madre oriunda de este pueblo hijo de Violante Agüero de Herrera, hasta medio pariente de los Agüeros originales por tal o por cual  tendencias   en total oriundo de nuestro terruño.  

Por la otra parte de su padre, no hay mucho registro, pero sí sabemos que aquel papa de Páez que venía de Guanare estado portuguesa, era un importante viajero de aquellos tiempos. También podemos decir cabalmente a nuestros  paisanos son grandes colaboradores de la historia  independentistas. Tenemos los documentos en físico tanto del General Páez, como de aquel tablón refiriéndome es una pieza con más de 400 años, cuando se supo que fue traída por los alemanes pasando por Coro, la primera capital de Venezuela tercera y más antigua ciudad nuestra . Aquella reliquia fue introducida por los caminos coloniales que ya dejaron de existir. Valga la pena señalar que era julio de 1527, gobernaba Juan de Ampi es. Lo que si sabemos también, es que Cuara ha tenido sus depredadores hasta de sotanas, recuerdo mi padre invitó un señor de apellido Gainza él tenía una fundidora por la calle 21 con carreras 21 y 22 en Barquisimeto,  Estado Lara .

        Allí trabajaba este señor  hacedor de fundiciones, campanas  más otras cosas . El hombre era de mucho conocimiento en la materia:  el mismo opino en una reunión que las campanas de Cuara eran muy sonoras porque tenían aleaciones incrustadas de oro en su caparazón y por eso se oían más allá de donde nadie podía  escucharlas  hasta lejos de sus límites religiosos. Eso bastó para que alguien se le ocurriera desmontarlas, en horas de noche de su  campanario,  adiós luz que te apagaste, no se oyeron mas? Mientras aquellas fiestas seguían su curso, con grandes espectáculos porque se organizaban competencias de ciclismo, unos tales aros, donde los ciclista portando un palito alargado que parecía un lápiz, pasaban con sus bicicletas, argollando a las  circunferencias de metal, las cuales tenían sus respectivas cintas multicolor trataban aquellos deportistas  de acumular cierta cantidad, necesaria para ser el ganador. Otros juegos eran, un tal triángulo que al montarlo era seguro un estrellón contra el suelo. También el gallo enterrado, donde el participante con los ojos vendados, a punta de garrote en mano, terminaba decapitándolo. Había también un sartén esos grandes de cocinar, muy original con una moneda adherida en el centro aquellos  llamados  fuertes (moneda venezolana muy popular)  trataban de despegarlo a punta de diente, pero no solo    terminábamos empapados en una aceitosa  mescla color  carbón con aquellas caras  apayasada  grotesca hasta muy  fieras.

     Los espectadores gozaban un mundo, contemplando aquellas jocosidades inventadas por Don Arévalo Heredia aquel hombre un modelo especial. Era  quien más se esforzaba claro, tenía sus asesores pero era el quien proponía sus ideas acorazonadas  como aquellos “juegoslandios” inventados. Otros nos   dedicábamos  al (vivo y bebo) un decir hoy patentado por mi abuelo Rafael Ángel .

     Tengo algunos pasajes, del centro social deportivo Cuara  cuando uno a uno nos fuimos despidiendo. Quedando los más aguerridos quienes  fueron los promotores asaltadores de la Escuela Granja. Todos capitaneados por Marisol Rodríguez la bella genio quien sostenía la idea de recuperar aquel tan importante tablón de madera. La propia matraca. En aquel  comando del asalto hubo mucha colaboración de algunos ajenos al caso como era el muy querido Cheito Linares, quien  se involucra con los muchachos buscándoles una vara de carrizo que amarraron con alambre en las puntas. aquel largo palo les sirvió para cumplir  su objetivo como poder sacar aquel tablón de donde la tenían como exhibición . De paso dijeron los muchachos dijeron se nos escapo la espada por error de cálculos. Digo muchachos, porque estaban capitaneados por la linda Marisol: para aquel tiempo una linda y bella dama como siempre. También había un  personaje hoy desaparecido del pueblo ,solo sabíamos su apellido era Rojas, el otro el popular Pablo Goyo  quien aportaba  un sobrenombre, le decíamos o  todavía le dicen (“El Diablito”) Me contaron los rescatistas, que aquella odisea se les dio con muchos peros, por el respeto a la escuela. También tuvieron que brincar la cerca de al fajol, tenia sus vigilantes. Aquel día los guardianes pasaron del celaje a la perdición, por estar entre el tomate y tomate , con el bríndame y bríndate  mas aquel cocuy imagínate?.

     Los vigilantes no se percataron de las astucias de los muchachos  rescatistas, que les dieron matarile rile rile rile a punta de mate con el cuento del rescate  la vaina  me fascino. Venga les digo de corazón a corazón, Con razón si es que son la pura estirpe del viejo General José Antonio Páez.” nuestro paisano. Aquello fue  un logro Cuareño.  El pueblo amaneció encendido, la gente suponía tantas cosas eran los comentarios esos ladrones deben pagar con cárcel. Lo mejor era que algunos suponían era culpa de algún invitado extraño al pueblo.  Fue el padre Be monte  de la iglesia de Quíbor, quien más se molestó con nosotros también  el profesor Honorio Freites, quien sirvió de intermediario para traerla la matraca  en calidad de préstamo. Pero a pesar de lo sabido de que aquella joya, originariamente era parte la historia nuestra la habíamos rescatado. Nos dio por inventar un Comité de Rescate. como para apaciguar el ambiente  Se hicieron muchos panfletos y los fuimos entregando con su respectivo sobre blanco a los especiales como el padre de Quíbor mas a los   organizadores del evento, total que metíamos  los sobres por debajo de las puertas y al día siguiente oíamos los comentarios negativos o positivos, pero generaban aciertos disgustos. De aquella repartición “cartal” .

      Don German Garmendia, quien era el cronista del pueblo nos dio el apoyo total. Tenía una columna en el periódico donde el trabajaba. Se llamaba “El camino del espejo”, Los del comité organizamos un homenaje  Garmendia fue nuestro  Orador de Orden, fue invitamos con honores algo histórico  donde toda Cuara así como los demás pueblos cercanos estuvieron presentes. Fue grande y espectacular  aquello que el mismo periodista, nos hizo un artículo especial con muchas reseñas históricas. Muchas cosas del saber de  aquellos recuerdos inolvidables, una historia bien vivida un recuerdo para siempre. La preciosa joya quedo en Cuara: Casa de la profesora (chumico) (Aquellos rescatistas gritamos en alta voz: )     ¡VIVA LA MATRACA DE CUARA!

 

       Honor a “Marisol Rodríguez  y al Comité de Rescate"

       douglasdelate@hotmail.com

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